Opiniones y Editoriales

Desde El Diván

¡No quiero
ser perfecta!

¡Hola queridos lectores! Esta semana tuve la oportunidad de compartir con un grupo de mujeres que se reúnen para tratar temas de familia y pude ver en ellas un tremendo estrés y preocupación por tratar de encajar y cumplir con los estereotipos de todas las buenas madres latinas. Y es que como latinas se nos ha enseñadoun roll que debemos cumplir si queremos ser vistas como buenos partidos, mujeres que valen la pena o lo peor de todo “como verdaderas mujeres”.

¿Pero que es una verdadera mujer? Aquella que limpia, cuida de los niños, trabaja tiempo completo, es buena amante y excelente cocinera o aquella que además de todo esto no reniega y todavía es tan maravillosa que tiene tiempo de consentir al esposo y no se queja de dolor alguno. Tristemente se nos ha asignado un papel o roll a cumplir que nos ha llevado a dar más de lo que podemos, hasta el límite de dejarnos sin energía, sin tiempo, estresadas y hasta dolidas con la vida porque no nos da la oportunidad de desarrollarnos en otras áreas. Aunque algunas tuvimos la suerte de crecer en un ambiente más relajado en ese aspecto, he llegado a la conclusión de que la batalla ni siquiera está en quien lo vea o lo califique de esa forma sino en nuestra propia mente. Ni yo misma lo podía creer cuando empecé analizar un día común en mi vida, cuando trabajaba estaba todo el tiempo pensando en que iba a comprar para cocinar o tener en la despensa, que tenía que hacer para pasar más tiempo con mis hijos, limpiaba y lavaba a altas horas de la noche porque en el día no encontraba un cachito de sobra para organizar los closets o alacenas y me sentía mal sino leía algún artículo o algo de mi interés, aun estando tan cansada me escapaba al gym para tratar de relajarme pero obvio no estaba funcionando.

¿Quién nos metió la loca idea que tenemos que ser buenas en tantas cosas y darlo todo por los demás para ser vistas como seres humanos perfectos, madres perfectas, esposas perfectas? ¿Cómo lo podemos parar para no seguir lastimando nuestra autoestima? Solo nosotras podemos tener el control de nosotras mismas y administrar nuestra energía y tiempo para desarrollarnos en un área u otra. No debemos dejarnos intimidar cuando alguien viene con ideas diferentes y nos hace sentir que estamos quedando cortas solo porque ellas o ellos tienen la capacidad de hacerlo de una manera organizada o diferente. Debemos respetar a nuestro cuerpo cuando nos grita de cansancio y comienza a enfermarse por tantas tareas tontas que le asignamos solo para vernos bien, para no ser criticadas. Debemos hablar con nuestra pareja e hijos y llegar al acuerdo que no somos máquinas y no nos interesa la perfección sino disfrutar del amor y la compañía de estar todos juntos, aunque la sala este desorganizada y la cocina tirada. Tenemos el derecho de decir no quiero, no puedo o no me gusta sin sentir remordimientos por hacerlo. Es difícil que alguien nos dé un lugar de respeto y admiración si antes no nos lo damos nosotras mismas.

Nuestra cultura es hermosa pero durante muchos años se tuvo a la mujer en un lugar poco privilegiado, la buena noticia es que no vivimos más en esos tiempos y nosotras somos las que primero necesitamos entenderlo antes de exigir el respeto de los demás.

Si tiene alguna duda o comentario comuníquese conmigo a Divanenver@gmail.com.

Deja un comentario / Leave a Reply

  • Edición Actual

  • Suscríbete por correo electrónico

    Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirse a este blog recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo electrónico.

  • Archives

© 2016 La Prensa de Colorado. All Rights Reserved.

%d bloggers like this: