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El Diario de Atenea

Con dinero
baila el perro

Muchas personas aseguran que, en la vida, existen cosas de mayor importancia, y según ellos, eso es lo que gobierna sus vidas. Por ejemplo, un Poder Superior, la familia, el trabajo, la integridad, la honestidad, etc.

Durante toda mi vida, he observado que para muchas personas eso es cierto. Sin embargo, para otras personas no lo es tanto. Especialmente las personas que se dejan llevar por la comodidad que brinda el dinero ó las personas que les hacen la vida más fácil, ya sea proporcionándoles dinero, favores ó cosas materiales.

Personalmente, pienso que cuando uno decide tener la voluntad de ser auto-suficiente, conseguir las cosas por sí mismo y tener en mente que lo que se consigue a través del arduo trabajo propio es la manera más saludable y correcta para evitar tener que llegar a situaciones de que “el fin justifica los medios”, uno simplemente está más en paz y en sintonía con uno mismo y con las personas de nuestro alrededor.

No obstante, me da pena tener que ver que no toda la gente piensa igual que yo en este aspecto. Y más lastima, es tener que presenciar en varias ocasiones que lo que dicen personas que han sido ó son importantes en mi vida sobre este tema, como amistades y familia, no concuerda con las acciones y decisiones tomadas.

Más frustrante aun, es cuando personas que son “caritativas” con los demás, se les perdona cualquier tipo de falta ó inmoralidad solo por poder comprar el respeto con dinero.

Como defensora de la verdad y la integridad, en un par de ocasiones me ha tocado tener que “desenmascarar” a personas que no son lo que aparentan y que, en el proceso, he tenido que ver como las personas de su alrededor se meten en un tipo de trance mental y en vez de actuar como muchos considerarían “correcto”, prefieren aislar y ponerse defensivos con la persona que “descubrió” a su fuente de cualquier tipo de ingresos, que a la persona en sí.

Ya sea que estemos hablando de política, de trabajo ó incluso de la propia familia, estas penosas situaciones desafortunadamente existen dondequiera. Cuando me topo con personas así, ya sea una persona sin integridad ó una persona que defiende a ese tipo de personas con palabras ó con silencios, me da pena por ellos.

Sé que muy dentro de ellos saben que, mientras estén en ese tipo de situación, ni con el dinero ó las comodidades que se les pueda brindar a cambio de su “lealtad” y “respecto”, no podrán conseguir completa paz interior.

Muy cierto, el dinero y las comodidades pueden ser un colchón muy cómodo para el cuerpo descansar. No tener que estresarse por cosas como si le alcanzará pagar la renta el mes que viene, si tendrá comida la semana siguiente, si tendrán dinero extra para darse lujos, los cuales estas personas no se podrían dar siendo personas de integridad.

Asimismo, si, con dinero claro que baila el perro. ¿Pero saben algo? Ese perro algún día se cansará de bailar. Al final del día, el cuerpo siempre tiene que estar en sintonía con la mente, y desafortunadamente para los oportunistas, existe algo que se llama consciencia, y eso, ni siquiera con la almohada más fina ó más cara pueden hacer que descanse en paz.

Si, con dinero baila el perro, pero con integridad y con honestidad, el perro descansa y duerme mejor, especialmente cuando se acaba el baile y la fiesta…

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