Opiniones y Editoriales

El Diario de Atenea

Se llega esa fecha la cual es en dedicación a dar las gracias por todas las cosas que cada persona individual tiene en su vida y por las cuales esta agradecida.
Y luego, el día siguiente es una carrera hacia las tiendas para pelear con otras personas todas esas cosas por las que no se tienen.

Un tipo de fenómeno, porque no se que más llamarle a eso. A lo que me lleva a preguntar, ¿realmente estamos agradecidos?

Claro, en estos días veremos las miles de expresiones de gratitud extendidas sobre las redes sociales como los manteles de las mesas en las fiestas de quinceañeras.

Con una elegancia, con una gracia, y si, se puede sentir un tipo de armonía y buen sentimiento. Así como cuando damos gracias por los alimentos que comeremos con la cena del día de pavo.
Sin embargo, no puedo evitar ser de las personas quienes piensan que dar gracias no debería de ser solo de un día.
Y esos pensamientos se derivan de las observaciones de varias personas en mi vida, las cuales actúan agradecidos “por compromiso” el día del pavo, pero el resto del año, se la pasan con una amargura llena de ingratitud que ni ellos se aguantan.

En fin, para los que, si pensamos de mente y corazón que la gratitud es una característica importante de la personalidad opuesto a un simple día festivo, los invito a explorar este concepto más a fondo.
Hace unos días leí una frase que decía: “Estoy agradecido/a por todas las cosas que no necesito reparar”.

Eso llegó mucho a mi atención porque estoy acostumbrada a escuchar a las personas, (muy en especial en el día del pavo) decir que las cosas por las cuales están agradecidos son por sus seres queridos, ya sea familia, amistades, medias naranjas, o todo lo mencionado.
Aunque en veces me pongo a pensar, y creo que la mayoría del tiempo las personas les encantarían repararles a esas personas algunas cositas para que la gratitud fuera completa, ya sea esos geniecitos que se cargan la mayoría del año, la pereza, la ingratitud…

La gratitud es una emoción de felicidad provocada por momentos en los que nos damos cuenta que somos bendecidos por la misma razón o razones que nos provocan esas emociones de felicidad. Una especie del circulo vicioso, pero en términos positivos por así decirlo.

Para mí, no es mucho que estoy agradecida por lo que tengo, si no, por la manera en que miro lo que tengo. Y esa mentalidad, gracias a Dios, no se necesita reparar, solo engrandar entre más y más.
Estoy agradecida por mí. Por mi tolerancia hacia mi familia y amigos para aceptarlos en sus momentos buenos, así como en los que no. Por mi paciencia con el trabajo y la lucha de seguir adelante, por soportar esos tiempos donde había poco trabajo, y por mi esfuerzo de organizarme cuando hay mucho trabajo.
Estoy agradecida por mi valentía de volverme a levantar ocho veces y desempolvarme 14 veces cuando he caído siete, y por perseverar en mis sueños cuando toda la vida se me ha dicho que no son los correctos porque soy mujer y que solamente pertenezco en la cocina atendiendo a mi futuro marido. Agradecida porque se que puedo hacer esas normas sociales que se esperan de mí, y más.

Estoy agradecida por todo lo que soy, una creación única y preciosa, hija de un Padre Celestial. Y estoy agradecida con ese Poder Superior que es Dios, quien me da esta visión de poder verme al espejo, y sentirme agradecida por lo que Él creo en mí. Y agradecida porque todo lo que tengo, y todo lo que veo ha sido posible solamente por su Divina GRACIA…

En este día de acción de gracias, los invito a analizar porque y por quien están agradecidos, pero esta vez, desde un punto más íntimo, de su propio interior. Aunque no conozco personalmente a las personas que leen mi columna, estoy agradecida, y más que porque leen esta columna.

Estoy agradecida por esas cualidades de bondad y amor que sé que mis lectores poseen. Estoy agradecida por la paciencia y dedicación que les nace del corazón de leer esta y otras columnas, por la tolerancia que les tienen a sus familias, el esfuerzo y habilidad que demuestran en sus trabajos, y por poderse ver al espejo, igual que yo, y mirar a una creación única y preciosa. Gracias mil…

Deja un comentario / Leave a Reply

  • Edición Actual

  • Suscríbete por correo electrónico

    Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirse a este blog recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo electrónico.

  • Archives

© 2016 La Prensa de Colorado. All Rights Reserved.

%d bloggers like this: