Inspiración

EL MALINTERPRETADO ARTE DE ORAR

Por Dr. Myles Munroe

Capitulo 1. Parte 1
El Propósito y la Prioridad
de la Oración.

Estoy convencido de que la oración es una de las artes más malinterpretadas de la experiencia humana. La oración no es solo una actividad, un ritual o una obligación. Ni es rogar a Dios que haga lo que nosotros queremos que Él haga. Es una communion y una comunicación con Dios que toca Su corazón. Cuando usted entienda los principios del arte de orar, usted comenzará a comunicarse con Dios con poder, gracia y confianza.

La oración fue diseñada para ser uno de los aspectos más emocionantes en la vida de fe. Tiene el poder de transformer vidas, cambiar circunstancias, dar paz y perseverancia en medio de las pruebas, altera el curso de las naciones y gana el mundo para Cristo.

El poder de la oración es herencia del creyente. Mi meta en este libro es desmitificar la oración para que los creyentes puedan hacer uso de lo que por justicia es de ellos en Cristo. Mi planteamiento es muy práctico. Está basado en las claras enseñanzas de la Palabra de Dios y en los treinta años de experiencia personal en los cuales he aprendido, por gracia de Dios, cómo orar y recibir respuestas a mis oraciones. Sé lo que es luchar con la oración. marcos_thumb
Por consiguiente, puedo entender el dolor de la oración no contestada que muchos cristianos están experimentando. que usted puede estar experimentando ahora mismo. No obstante, debido a que he aprendido y probado las verdades de la oración, también conozco el gozo de su cumplimiento. He llegado a reconocer muchos de los obstáculos que impiden que la oración sea contestada, así como también muchos de los principios de la oración efectiva. Estos principios no están ocultos. Son accesibles con facilidad para que usted comience a practicar la oración.

EL CAMINO DE LA ORACIÓN

Si vamos a quitar la bruma de la confusion sobre la oración para que así podamos ver más claramente sus características, debemos comenzar por entender las siguientes verdades:
Primero, debemos reconocer que cuando oramos y no obtenemos resultados, es una indicación de que algo anda mal. Dios instituyó la oración y en todo el Antiguo y Nuevo Testamento encontramos numerosos ejemplos de oraciones elevadas y contestadas. Cuando la oración no es contestada, la Palabra de Dios proporciona una indicación del porqué no fue contestada, da una vision de las clases de oraciones que Dios contesta y señala lo que puede impeder nuestras oraciones.
Esto no quiere decir que las respuestas a nuestras oraciones se manifiesten inmediatamente. Por tanto, esto no significa que cada oración basada en la Palabra de Dios y elevada con fe por una persona que está en correcta relación con Dios va a ser contestada- y que es solo cuestión de tiempo antes que se evidencie la respuesta. Dios contesta tan pronto le pedimos y Él revela aquellas respuestas en Su tiempo. Es por eso que Jesús les dijo a Sus discípulos “que ellos debían orar siempre y no desmayar” (Lucas18:1).

Segundo, Dios es fiel en contester la oración. Nuestra interpretación de la oración se ha distorsionado tanto que hemos desarrollado una definición para esa palabra ,definición que es exactamente opuesta al verdadero significado de la misma. Cuando afirmamos que algo no tiene oportunidad o solamente una leve oportunidad de que suceda, decimos, “no se ha orado por ellos”. Sin embargo, Jesús nos da la seguridad de que Dios oye y contesta nuestras oraciones. Él dijo: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24, el énfasis fue añadido). La respuesta está tan segura que se nos require creer que ya fue dada.

Tercero, la voluntad de Dios y la Palabra hacen el trabajo cuando son comprendidas y puestas en práctica. Si lo cree así ahora o no, la oración hace el trabajo. Como quiera que sea, las necesidades deben entenderse primero. Debemos aprender a orar de una forma que abarque las verdades y los principios de la oración que Dios nos ha dado en Su Palabra. El propósito de este libro es establecer claramente estas verdades y principios. La verdadera oración hará lo siguiente:

• Establecerá una intimidad con Dios
•Traerá honor a Su naturaleza y carácter
•Motivará el respeto por Su integridad
•Capacitará para creer en Su Palabra
•Motivará la confianza en Su amor
•Afirmará Sus propósitos y voluntad
•Se apropiará de Sus promesas

Dios es amoroso y misericordioso. Él sabe que tenemos limitaciones para entenderlo a Él mismo y Sus caminos, y, que luchamos con nuestra naturaleza caída. Por eso es que Él quiere aveces contester nuestras oraciones aunque éstas sean débiles y llenas de dudas. No obstante, como un Padre amoroso, Él quiere que nosotros crezcamos y maduremos. No quiere dejarnos en nuestras debilidades e incertidumbre. Él quiere que entremos en Sus propósitos, porque es de la manera en que podemos ser hijos verdaderos de nuestro Padre celestial, trabajando junto con Él y viviendo la vida abundante que Cristo vino a darnos (Juan10:10). De manera que, aveces, Él detendrá las respuestas a la oración para que le busquemos a Él y los principios de la oración que son esenciales para orar de acuerdo a Su voluntad y para apropiarnos de Sus promesas y poder.

Debido a que la naturaleza de la oración y porque Dios quiere que crezcamos en nuestra fe, orar sin entendimiento o aplicando los principios de la oración es comúnmente inefectiva. Yo quisiera decirles que es una pérdida de tiempo. Trae consigo frustración y motiva a los creyentes a permanecer en medio de los problemas y circunstancias que puedan ser vencidas por medio de la oración-dejándolos incapacitados para cumplir sus llamamientos como sacerdotes de Dios y embajadores ante e lmundo. La oración está destinada a se rcontestada-de otra forma, Dios nos habría pedido que oráramos. Él no tiene interés en que usted desperdicie su tiempo y esfuerzos. Por eso es que Él es muy práctico. Él s einteresa en los resultados, no solo en “repeticiones” (Mateo6:7) hechas en la oración. El planteamiento de Jesús para orar también fue muy práctico. Él no oró sin esperar ser oído. Al respecto, Él dijo: “Padre, gracias te doy por haber oído. Yo sabía que siempre me oyes” (Juan11:41-42, el énfasis fue añadido). Necesitamos saber cómo acercarnos a Dios y saber las clases de oracioneque Dios contesta. Necesitamos orar como Jesús oró.

Removiendolos Obstáculos de la Oración no Contestada Por medio de las verdades y principios bosquejados en este libro, usted puede empezar hoy a cambiar su manera de ver las cosas con relación a Dios, usted mismo y la oración. Usted puede tener una vida de oración eficaz que se desborde sobre las otras áreas de su vida. Dios desea que usted experimente Fortaleza spiritual e intimidad con Él para que cumpla Sus propósitos. Los principios que usted descubra le ayudarán a despejar los obstáculos de la oración no contestada que ha estado reteniendo el cumplimiento de su propósito para que pueda entrar en una nueva dimension de fe, profundo amor hacia Dios y poder para el servicio.

 

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