Especial

Reclusos latinos rehacen sus vidas construyendo casas en Rifle, Colorado

» Construyendo casas, futuros y libertad
Segunda parte.

A dos años y medio del inicio del proyecto, cada vez son más los reclusos hispanos de Rifle, Colorado, a punto de quedar en libertad que han logrado rehacer sus vidas y prepararse para una nueva etapa gracias a la oportunidad de haber estudiado y trabajado en construcción de viviendas comunitarias para Habitat for Humanity Roaring Fork Valley (con sede en Glenwood Springs).“Habitat colabora con el Centro Correccional de Rifle (RCC), una cárcel de mínima seguridad, para darles a los reclusos oportunidades para

“Ellos (los reclusos) ganan habilidades sociales, autoestima, confianza que les permiten cooperar con otros para lograr metas mutuas, así como otros beneficios”. (Fotos cortesía Scott Gilbert).

“Ellos (los reclusos) ganan habilidades sociales, autoestima, confianza que les permiten cooperar con otros para lograr metas mutuas, así como otros beneficios”. (Fotos cortesía Scott Gilbert).

trabajar en la comunidad.

Además, les proveemos oportunidades de educación y de capacitación vocacional, así como otros programas, para reducir el reencarcelamiento”, dijo Scott Gilbert, presidente de Habitat for Humanity Roaring Fork Valley.
“RCC y Habitat comparten la meta de ayudar a los reclusos a maximizar su tiempo encarcelados ayudándolos a que alcancen su potencial antes de quedar en libertad. Un elemento clave de ese proceso de rehabilitación es servir a la comunidad sin ningún tipo de ganancia personal inmediata”, agregó.

En otras palabras, los exreclusos, habiendo pagado su deuda con la sociedad, se convierten en miembros autosuficientes y productivos de esa sociedad.
Y Gilbert ha visto esa transformación repetirse una y otra vez, especialmente entre hombres hispanos.

Uno de esos casos es del José (de quien, por cuestiones de privacidad, no publicaremos su apellido). José, de unos 40 años, trabaja en construcción desde hace dos décadas y media. Por cargos de asalto, terminó encarcelado. Y allí descubrió que, a pesar de su larga experiencia en construcción, aún quedaba mucho por aprender antes de reintegrarse a la sociedad.

Habiendo pagado su deuda se convierten en miembros autosuficientes y productivos.

Habiendo pagado su deuda se convierten en miembros autosuficientes y productivos.

Por eso, estudió y aprobó el examen BEST de códigos de construcción, que el Condado Pitkin y la Ciudad de Aspen exigen a todos quienes trabajan en construcción en esas jurisdicciones. Y por eso, al construir las casas comunitarias de Habitat, se dedicó a aprender todos los detalles de esa tarea, desde poner los cimientos hasta los retoques finales.

Pero aún más importante que prepararlo para un futuro trabajo fuera de la cárcel, José afirma que su experiencia con Hábitat lo ayudó a recuperar su autoestima y su dignidad, así como a establecer contactos para obtener empleo tras quedar en libertad.

Otro recluso, Adrián, de unos 30 años y convicto de robo, completó este mes el examen BEST, lo que lo ayudó a entender, dijo, que trabajar en construcción significa mucho más que “ir de aquí para allá con un martillo en la mano”.
Su meta, declaró, es llegar a ser supervisor de sitios de construcción, pero antes de lograr esa meta debe primero terminar su condena y luego cumplir con un tiempo de libertad supervisada.
Sin embargo, dijo, contar con la certificación BEST y haber trabajado para Habitat lo ayudarán a reintegrarse a la comunidad y a encontrar empleo en la industria de la construcción.

Además de los códigos de construcción, los reclusos también toman clases de otros temas, desde matemáticas a carpintería, así como habilidades prácticas “que los ayuden a mejorar sus vidas”.

“No todos los presos pueden participar en nuestro programa ni todas las agencias correccionales están dispuestas a participar. Y no todas las organizaciones comunitarias aceptan a reclusos. Pero cuando todos esos grupos cooperan, se construye un puente entre la vida en la cárcel y la vida independiente en la sociedad”, comentó Gilbert.

“Ellos (los reclusos) ganan habilidades sociales que les permiten cooperar con otros para lograr metas mutuas. Y también ganan autoestima y confianza, así como otros beneficios”, puntualizó.

Entre esos otros beneficios figuran la interacción con modelos positivos de vida, la oportunidad de hacer algo por la comunidad, la vivencia directa de las necesidades de otros, y experiencia de ayudar a crear algo duradero para otros.

Gilbert dijo que le gustaría expandir el programa si contase con suficientes fondos para cubrir el costo de los instructores y del personal de seguridad, el transporte (Habitat compró una van para ese uso), los gastos del material educativo para los reclusos, la comida y los suministros necesarios.

“Nuestra meta es recaudar 25.000 dólares al año con este propósito porque ellos (los reclusos) son nuestros voluntarios más productivos”, afirmó Gilbert.

Deja un comentario / Leave a Reply

  • Edición Actual

  • Suscríbete por correo electrónico

    Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirse a este blog recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo electrónico.

  • Archives

© 2016 La Prensa de Colorado. All Rights Reserved.

%d bloggers like this: