Opiniones y Editoriales

Desde El Diván

El miedo al cambio

¡Hola queridos lectores!!! Esta es mi última columna y quiero agradecer enormemente el tiempo que han dedicado a leer cada una de ellas y principalmente su apoyo y cariño todo estos anos.

Esta columna la escribo no solo desde el punto de vista profesional sino también del punto de vista humano. Hoy me enfrento a un cambio enorme en vida y durante meses me he cuestionado si es lo mejor o no? Esta decisión me ha costado lágrimas, desvelos, dudas, mucha energía invertida en cuestión de replantearse una nueva vida y dejar atrás mi comodidad y mi zona de confort. A cuantos de ustedes no les ha pasado que mueren de miedo y no saben qué hacer?

El cambio siempre nos va despertar cierta incomodidad porque nos obliga a dar un paso a ciegas y en este proceso se produce inevitablemente un cambio y un crecimiento personal. Tenemos un miedo pero muchas veces no sabemos exactamente a qué le tememos y deseamos permanecer en el lugar cómodo porque regularmente nos trae un beneficio o ganancia secundaria. El beneficio que se puede obtener por no cambiar puede ser el de huir de situaciones desagradables, huir de responsabilidades, o también puede ser que con el cambio deje de obtener esa atención que antes recibía.

Un cambio se produce cuando uno se convierte en lo que es, no cuando trata de convertirse en lo que no es. El cambio lo realizamos cada uno de nosotros, si viene impuesto o forzado por otra persona (familiares, amigos, terapeutas…) no será un cambio auténtico, sino más bien algo impuesto desde el exterior. Es muy importante encontrar el “para qué”pues a veces ver el cambio con optimismo no solo es por nosotros, sino por quienes nos acompañan, es decir si el cambio que vamos a realizar afecta a nuestros hijos, amigos o pareja es mejor que nos vean enfrentar este cambio con buena cara y positivismo de esa manera la transición será más fácil.

Las personas que desean crecer y aprender en la vida no pueden pasar más de tres años haciendo siempre lo mismo. Necesitan renovarse para no caer en el aburrimiento, para encontrar nuevos retos y sobre todo, para entrenar la mente. Encontrar la parte amable al cambio es también un hábito, que se puede practicar si lo hacemos en momentos más tranquilos en el trabajo o en nuestra rutina diaria, como, por ejemplo, regresar a casa por un sitio diferente, probar otro sabor o escuchar otro tipo de música. Lo que sea, pero distinto.

Tener miedo a lo que viene no es malo lo malo es vivir con el miedo y no hacer ningún cambio. Si tiene alguna duda o comentario comuniquese conmigo a divandenver@gmail.com

Deja un comentario / Leave a Reply

© 2016 La Prensa de Colorado. All Rights Reserved.

%d bloggers like this: