Una terapeuta se enfrenta a sanciones por ofrecer consejería cristiana sobre el matrimonio y la sexualidad.
Cabe recalcar que la denuncia alegaba que Maryse Gaudet-Lebrun infringió un código de ética, dado que su sitio web promovía enseñanzas cristianas, la oración y principios bíblicos, incluida la sexualidad heterosexual.
Una terapeuta especializada en la intimidad de las parejas en Quebec se enfrenta a medidas disciplinarias por parte de su organismo regulador debido a una denuncia que alega que ofreció servicios de consejería cristiana basados en enseñanzas bíblicas relativas al matrimonio y la sexualidad.
El Centro de Justicia para las Libertades Constitucionales (JCCF, por sus siglas en inglés) declaró que sus abogados ayudarían a financiar la defensa de Maryse Gaudet-Lebrun —sexóloga de Quebec—, quien «se enfrenta a un procedimiento disciplinario tras ofrecer servicios de consejería que integran su fe cristiana con su práctica profesional».
Gaudet-Lebrun manifiesta abiertamente su fe cristiana y atiende principalmente a clientes «que comparten su fe».
El JCCF señaló que, en su práctica privada, ella ha procurado «ofrecer consejería a parejas cristianas que buscan orientación acorde tanto con los estándares profesionales como con sus creencias religiosas».
Gaudet-Lebrun expresó que «recibir esta denuncia me conmocionó hasta lo más profundo».
«Jamás habría imaginado ser acusada cuando simplemente intentaba hacer el bien y cuidar de los demás. El apoyo del Centro de Justicia resultó ser una verdadera respuesta a mis oraciones», señaló.
En diciembre, se presentó una denuncia formal contra Gaudet-Lebrun, alegando que había infringido el código de ética de su profesión.
El JCCF indicó que la denuncia cuestionaba el contenido de video publicado en su «sitio web, en el cual aborda la sexualidad en conjunto con enseñanzas cristianas, la oración y principios bíblicos».
«Asimismo, se alega que promovió la sexualidad heterosexual dentro del matrimonio e incorporó un enfoque espiritual en su práctica profesional», señaló el JCCF.
Gaudet-Lebrun es miembro activo y en regla de la *Ordre professionnel des sexologues du Québec* (Orden Profesional de Sexólogos de Quebec), el organismo regulador profesional que supervisa a los sexólogos con licencia en dicha provincia.
Posee una maestría en sexología, un certificado en trabajo social y una licenciatura en ciencias de la salud.
Según el JCCF, un sexólogo es un «profesional capacitado que asiste a individuos y parejas en cuestiones relacionadas con las relaciones interpersonales, la intimidad y la sexualidad, mediante servicios de consejería y orientación».
El caso plantea interrogantes sobre la «libertad de religión y la libertad de conciencia», afirma la JCCF
Según la JCCF, Olivier Séguin —su abogado constitucionalista— advirtió sobre la forma en que los organismos profesionales están intensificando el control sobre sus miembros, señalando que «el control de la sociedad a través de los organismos profesionales» es una cuestión apremiante en todo Canadá.
«En Quebec, el imperio en constante expansión del laicismo estatal corre el riesgo de prohibir cualquier rastro de religión en la relación profesional entre un profesional y un cliente que comparten las mismas creencias», afirmó.
La JCCF declaró que el caso de Gaudet-Lebrun plantea interrogantes más amplios sobre la «libertad de religión, la libertad de conciencia y si los organismos reguladores profesionales pueden sancionar a sus miembros por prestar servicios pacíficamente a sus clientes de una manera acorde con sus creencias religiosas compartidas».
Según la JCCF, los siguientes pasos en el caso implican recibir el «informe pericial de la parte acusadora; tras ello, la defensa tiene la intención de solicitar aclaraciones sobre las acusaciones, presentar sus alegatos de respuesta y prepararse para una audiencia disciplinaria».
Los casos en los que los organismos reguladores profesionales emprenden acciones contra miembros que cuestionan el *statu quo* o manifiestan creencias que dichos organismos consideran controvertidas se han vuelto cada vez más frecuentes en Canadá.
Por ejemplo, el psicólogo canadiense Jordan Peterson mantuvo una disputa con su organismo regulador en torno a la libertad de expresión. La situación llegó a tal punto que, en 2024, anunció formalmente su partida de Canadá para trasladarse a los Estados Unidos, afirmando que su país natal se ha convertido en un «infierno totalitario».
No obstante, algunas provincias —como Alberta— han aprobado leyes para proteger a médicos y profesionales, estableciendo «expectativas claras» para que los organismos reguladores profesionales respeten la libertad de expresión en las redes sociales y en el entorno digital por parte de médicos, enfermeros, ingenieros y otros profesionales.




