Un bebé fué salvado mediante una histórica cirugía *in utero* a las 26 semanas de gestación.
El bebé cuyos intestinos crecían fuera de su cuerpo nació sano tras someterse a una cirugía experimental en Texas.
La pareja de Londres tuvo un bebé sano a principios de este año, tras un angustioso diagnóstico prenatal, gracias a una innovadora cirugía realizada en Estados Unidos.
El programa *Good Morning America* de la cadena ABC destacó la historia de Maisie Savage y Josh French; a su bebé, Theo, le diagnosticaron a las 20 semanas de gestación un caso grave de gastrosquisis compleja, una afección en la que los intestinos se desarrollan fuera del cuerpo del bebé debido a un cierre incompleto de la pared abdominal.
Esta condición conlleva un mayor riesgo de muerte fetal durante el parto; los casos más comunes se tratan trasladando rápidamente al recién nacido a la unidad de cuidados intensivos neonatales y realizando una cirugía para reintroducir los intestinos en el cuerpo.
El pronóstico varía según diversos factores, pero el defecto puede ser mortal.
El caso del bebé Theo era lo suficientemente grave como para que informaran a los padres sobre un ensayo clínico de un nuevo procedimiento quirúrgico *in utero* para corregir la afección antes del nacimiento. Así, viajaron al Texas Children’s Hospital (TCH) en Houston, donde Theo se convirtió en el tercer candidato del ensayo.
“En lugar de hacer una gran incisión en el útero para llegar al bebé, utilizamos una cirugía de mínima invasión —a través de una pequeña abertura— para empujar cuidadosamente el intestino hacia el abdomen y luego cerrar la pared abdominal”, explicó el Dr. Sundeep Keswani, cirujano jefe asociado del TCH.
Cabe recalcar que la cirugía se realizó a las 26 semanas de gestación; ó se a cuando el bebé aún no nacia y tras ella, Theo permaneció en el útero, donde sanó y continuó desarrollándose durante el resto del embarazo a término.
“Nació al término del embarazo y además nacio con un peso normal; el bebé Theo llegó al mundo igual que cualquier otro bebé, comenzó a amamantar y, a los dos días, ya se alimentaba completamente”, dijo Keswani. “Al tercer día, recibió el alta hospitalaria”.
Theo tiene 5 meses y goza de buena salud, según informó ABC al dar a conocer su historia.
Esta es una historia y un gran milagro ya que para Dios no hay nada imposible y gracias a sus padres que tomaron el reto de buscar la ayuda necesaria para lograr salvar la vida del bebé.
“Estábamos sumamente ansiosos, asustados y preocupados”, comentó su madre, Maisie.
“Fue un momento realmente difícil para nosotros como familia, al tratar de asimilar cómo se perfilaba el comienzo de la vida de Theo”. «Es un pequeño fantástico», añadió su padre, Josh. «Hace todo lo que un bebé normal debería hacer».
Cabe recalcar que en los últimos años, han surgido numerosas historias sobre avances médicos que permiten a los médicos tratar y curar a bebés antes de nacer, salvándolos de afecciones que, de otro modo, habrían sido debilitantes o incluso mortales; afecciones que los activistas a favor del aborto habrían citado como prueba de que sus vidas no merecían la pena y que, por tanto, deberían haber sido interrumpidas sin más.
Tales cirugías prenatales también ponen de relieve la realidad empírica de que el bebé en desarrollo es, de hecho, un ser humano vivo antes de nacer, con sus propias necesidades médicas y de salud —susceptible de ser tratado como paciente— y, por consiguiente, merecedor de la misma protección, dignidad y atención que los seres humanos ya nacidos.




