Ahora hablaremos del totalmente nuevo 2026 Jeep Cherokee Laredo hibrido que para mi observación lo vemo muy actualizado—no una simple actualización, sino un modelo completamente nuevo— Jeep Cherokee 2026.
Se trata de un rediseño integral que incorpora una nueva arquitectura, nuevas motorizaciones y unas dimensiones notablemente más imponentes.
La última vez que maneje un Cherokee fue en el modelo 2023; estuvo ausente durante los años modelo 2024 y 2025, ¡pero ahora ha regresado! Como dije viene completamente renovado, entonces olvida todo lo que sabías sobre la generación anterior del Cherokee: lo único que permanece igual son los emblemas de Jeep y el nombre. Lo más emocionante es que ahora cuenta con una opción híbrida.
Entonces podemos decir que el Cherokee 2026 se basa en la arquitectura STLA Large de Stellantis, diseñada desde el principio para admitir
configuraciones de combustión interna, híbridas, híbridas enchufables y totalmente eléctricas. Este es un cambio radical respecto a la plataforma saliente KL, que nunca se diseñó originalmente pensando en la electrificación. Entonces en el caso del modelo híbrido, esto se traduce en una mejor integración de la batería, una mayor rigidez estructural y la ausencia de compromisos importantes en cuanto a espacio de carga o habitabilidad en las plazas traseras; problemas habituales en adaptaciones híbridas de generaciones anteriores.
El sistema híbrido es lo que más me entusiasma, echemos un vistazo bajo el capó de este nuevo Cherokee. Encontramos un motor de gasolina turboalimentado de 1.6 litros y cuatro cilindros en línea, combinado con un motor eléctrico y una batería de alto voltaje; todos ellos trabajan en conjunto a través de una transmisión automática electrificada.
El motor turboalimentado proporciona la propulsión principal durante aceleraciones sostenidas y al circular por autopista, mientras que el motor eléctrico aporta par adicional a baja velocidad y al iniciar la marcha, lo que reduce el retraso del turbo (*turbo lag*) y mejora la respuesta.
El sistema híbrido recupera energía mediante el frenado regenerativo para recargar la batería, permitiendo que el SUV funcione con asistencia eléctrica durante aceleraciones suaves y en conducción a baja velocidad. Esta combinación ofrece una mayor eficiencia de combustible en comparación con una configuración de gasolina convencional, sin sacrificar la entrega de par característica de un Jeep con tracción 4×4.
La potencia se distribuye mediante el sistema de tracción total activa de Jeep, que integra el par eléctrico del sistema híbrido con la gestión mecánica de la tracción para lograr un mejor agarre en diversas condiciones de la carretera. El resultado final de esta configuración mecánica es una capacidad de remolque de 3,500 libras y una autonomía superior a las 500 millas con el depósito de combustible de 13.8 galones lleno. El consumo de combustible declarado es de 39 mpg en ciudad, 35 mpg en carretera y 37 mpg en ciclo combinado; los datos obtenidos hasta ahora indican que, en la práctica, el vehículo iguala o supera estas cifras. Lo mejor de todo es que la aceleración es excepcional y el rendimiento también es excelente a velocidades de autopista; por su comportamiento, bien podría pensarse que bajo el capó se esconde un motor de seis cilindros.
El diseño exterior luce un aspecto más maduro y de formas más cuadradas que el de la generación anterior, retomando el lenguaje de diseño tradicional de Jeep con una prominente parrilla de siete ranuras flanqueada por estilizados faros LED y luces de circulación diurna también LED.
El capó se sitúa en una posición más elevada y plana, lo que confiere al frontal una postura más erguida y segura, mientras que unas líneas de
hombro más marcadas y un ancho de vías mayor refuerzan su presencia visual desde una perspectiva lateral.
La versión Limited cuenta con atractivas llantas de aleación de 18 pulgadas, manijas de las puertas y espejos retrovisores del color de la carrocería, marcos de ventanas oscurecidos y prácticamente ningún detalle cromado.
En la parte trasera, destacan las elegantes luces traseras LED, el portón trasero eléctrico con apertura manos libres y los rieles de techo integrados, que aportan tanto funcionalidad como equilibrio visual. En conjunto, el rediseño confiere al Cherokee una apariencia mucho más sofisticada.




