Oír Mirando

Por Pastor Pedro H. Gonzalez

Un saludo para cada lector. Doy gracias a Dios que nos permite esta ventana de comunicación en la que sin conocernos nos vemos cada semana mediante la escritura para mi y la lectura para usted. Hay una verdad y es que  alguien lee algo esta siendo transportado a un lugar y cada vez que alguien escucha esta desarrollando una visión, por eso es tan importante leer.

En el libro de  Marcos 4:24 encontramos un mensaje que reta nuestro entendimiento porque parece confuso pero que nos da;  si  es  que sabemos leer entre líneas un mensaje poderoso al que me refiero justamente ahora. Dice así: Les  dijo  también: Mirad bien lo que oís, porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís.

El mensaje podría pasar desapercibido si es que no tomamos en cuenta cada palabra. Lo que a mi me reto por algún tiempo es que en mi entendimiento menguado o chiquito no entendía como se puede ver lo que oigo, hasta que entendí que cada palabra que escucho y también las que leo, me lleva a desarrollar visión.

Cada cosa que hoy conozco y puedo hacer es porque en algún momento la he escuchado o leído, si lo nota la palabra escrita es una voz que se ve, es silenciosa pero aun es una voz, y a menos que se lea en voz alta seguirá silenciosa, pero para algunos (pues los hay que  saben que son visuales o tienen una memoria o inteligencia visual, es decir que necesitan ver para entender) esas palabra leída habla mas fuerte que si le gritaran al oído.

Cuando Jesús dijo lo que ahora registramos en Marcos 4:24 el estaba apuntando justamente a darnos a conocer ese misterio. Todo lo que oímos nos permite desarrollar una visión. ¿Podría imaginar un elefante de orejas azules? Ya lo vio verdad, pero antes de leerlo eso no pasaba por su mente. Por eso debemos tener cuidado con lo que  oímos  y con lo  que  leemos porque nos desarrolla  una  visión  y  la visión nos traza un camino y el camino nos lleva a un destino, a un lugar, ese es el papel de la palabra, llevarnos a alguna parte.

También eso me informa del poder que hay en mi lenguaje,  en  mi boca, en todo lo que hablo. Para modificar mi lenguaje debo modificar también lo que escucho, de hecho, ningún niño nace sabiendo un idioma, lo aprende y lo aprende escuchando y cuando lo aprende lo habla, de donde podemos decir que todo lo que decimos esta incorporado en nuestra mente gracias a lo que oímos, a veces simplemente lo expresamos o lo articulamos de distinta manera.

La persona que vive en un ambiente rodeado de palabras hostiles expresara cada vez una mayor y mas marcada hostilidad, no solamente con sus palabras sino con sus actos ya que su comportamiento ha sido modificado por lo que oye, mirad bien lo que oís.

¿Ha notado como hablan los médicos y las enfermeras? ¿Como hablan los abogados? ¿Como hablan los banqueros? ¿Como hablan los policías y así cada miembro de un equipo profesional? Me gustaría explicar que cada grupo va desarrollando un lenguaje que es propio del trabajo que hacen, así, aquel lenguaje pasa a ser como de códigos cifrados que difícilmente alguien que no pertenezca al grupo podría entender.

Con la medida que medis os volverán a medir. Una vez que hemos desarrollado una visión a partir del lenguaje que oímos, entonces estaremos yendo a un lugar donde todo el mundo nos medirá de la misma forma, usando los mismos códigos de lenguaje que como ya dijimos crea una mentalidad.

Para aquellos que miden todo bajo la óptica del bien y del mal es fácil encajar a todos dentro del mismo parámetro y ellos mismos serán medidos con el mismo rasero.

Lo malo es que quien así actúa se pondrá a si mismo del lado de los buenos, aunque si alguien más lo juzga podrá ponerlo en el bando de los malos o al menos de los errados.

Recuerde amado lector mirar bien lo que oye,  especialmente en estos días en donde casi todo lo que se habla parece estar orientado a llevarnos a un lugar de miedo o de condenación. Miremos pues con mucho cuidado lo que oímos.

Soy el Pastor Pedro H. Gonzalez de la Iglesia Embajada del Reino.
3600 S Clarkson St Englewood, CO 80113.
Tel: 720-218-3890.
Horarios de servicio Domingos 12:30:00 pm Búsquenos en Facebook y YouTube como Iglesia Embajada del Reino.

Le esperamos!

La Prensa de Colorado

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