• March 2, 2024

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Sin mirar atrás

¿Hay  algo  que cambio  el día que  decidimos  entregarle nuestra vida a Cristo, además de que  nuestros pecados  fueron  perdonados  también  nació en  nosotros el deseo de  agradarlo en todo.

Pero no voy a negar que en ocasiones a pesar que tenemos el deseo de agradar a Dios terminamos haciendo lo contrario.

Y es que debemos entender que mientras nuestro espíritu se renueva en Dios, nuestros deseos carnales siguen siendo los mismos con la diferencia que ahora ya no vivimos para satisfacer los deseos de la carne sino para agradar a Dios en todo lo que podamos.

Debemos  de entender que en el camino hacia agradar a Dios fallaremos muchas veces, pero  ese no  tiene que  ser motivo para  quedarnos  allí  tirados ni mucho menos para acostumbrarnos a fallar. Al contrario cada fallo que tenemos tendría que ser una experiencia de aprendizaje para no volver a caer en lo mismo.

Quizá hay días en los que te has propuesto agradar a Dios en algo específico que sabes que no lo has estado haciendo. Pero de pronto te encuentras en que volviste a fallar en lo que habías propuesto no fallar.

En ese momento tienes dos opciones: Una, frustrarte por no lo lograr lo propuesto o empeñarte en intentarlo nuevamente para obtener un mejor resultado.

La vida cristiana es así, un conjunto de errores, lecciones,  correcciones y aciertos. Tenemos que ir por la vida sabedores de que es posible que fallemos, pero más allá de  quedarnos varados debemos proseguir adelante confiando en  que Dios es  quien cada día transformando nuestro ser.

El apóstol Pablo comprendía esta situación y por eso escribía: “No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo.

No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús.” Filipenses 3:12-14 Nueva Traducción Viviente (NTV).

Vivamos cada día viendo  hacia adelante, no permitamos que los errores del ayer nos obstaculicen el camino. Reconozcamos con humildad nuestras debilidades  y pidámosle a  Dios  que nos  ayude a ser  fuerte   en  medio  de  la prueba  y  si  en   algún  momento tropezamos,  tengamos la  suficiente  voluntad y determinación  para ponernos de pie y   seguir avanzando,  porque  de algo debemos estar seguros  y es  que nuestro Dios comenzó en nosotros una obra que terminará el día que nos reunamos con Él.

“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.”

Filipenses 1:6 Nueva Traducción Viviente (NTV)

¡Avanza sin mirar atrás porque Dios mismo está realizando la buena obra en ti!

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