Inspiración

Una vida fructífera

Por Pastor Pedro H Gonzalez

Un saludo cargado de poder en la declaración de la palabra de Dios. Nuestro deseo sincero es que en cada vida estén floreciendo cosas buenas, abundantes y que sean solo emanadas de la buena voluntad de Dios.

Si se toma el trabajo de leer esta columna hasta el final, se habrá informado de una verdad que le podrá cambiar la vida, si es que el entendimiento esta iluminado y tiene usted la disciplina para poner en acción el principio que le voy a dar. Hay vidas que son “envidiables” y otras que nadie quisiera repetir de lo “desafortunadas” que son.

Hay personas que parece que en todo lo que hacen prosperan y otras a las que parece que nada les sale bien; el grueso de la gente pregunta cual es la diferencia entre los unos y los otros, yo voy a arrojar un poco de luz al respecto.
Hay un dicho popular que dice que hay unos que nacen con estrella y otros nacen estrellados, pero eso no es verdad y espero poder demostrárselo, para que usted no siga cayendo en el error.

En la realidad de las personas de éxito todo viene a la vida y en la de las personas “estrelladas” todo parece morir. ¿Qué es lo que hace la diferencia?
En gran parte todo se debe al lenguaje; lo que hablamos construye vida o muerte, enlaza nuestras circunstancias a ciclos productivos (de vida) o ciclos de improductivos (de muerte).

Proverbios 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”

¿Podremos ver que lo que estemos viviendo ahora, comiendo ahora, experimentando ahora, es nada mas que el fruto de lo que hemos hablado en el pasado?
Quiero darle a conocer de que manera funciona una vida exitosa; las personas que son exitosa (con algunas excepciones) han cultivado aun sin saberlo el arte del buen hablar, no me refiero al hablar refinado sino al buen hablar, es decir ellas hablan bien de su vida, de su salud, de sus negocios o trabajos, de su familia, de sus hijos, y de todo su entorno.
Para esas personas no hay quejas, no hay reclamos, ellas ven adelante y descubren en todo, la oportunidad, su lengua no esta cargada de muerte sino de vida. Son correctas en su hablar y como resultado sus circunstancias son florecientes porque a través del lenguaje, esas circunstancias están llenas de vida.

Le daré un ejemplo:
Las personas sienten dolores y van al médico esperando un diagnóstico, pero se olvidan que un diagnóstico es una opinión de un médico basado en algunos hechos que el ha aprendido a interpretar, luego de salir del medico con un diagnóstico, la mayoría de personas salen diciendo: “tengo tal o cual enfermedad”.

Han cambiado un diagnostico por una posesión, es decir han hecho de la opinión de un hombre una verdad que ahora les pertenece.

Nos olvidamos de la verdad, hemos perdido de vista que la palabra de Dios es la verdad sobre nuestras vidas y le hemos dado mas peso a las opiniones de las criaturas que la verdad del creador.
Esa verdad dice que en las llagas de Cristo fuimos nosotros sanados, pero a eso no le damos la atención y en lugar de salir del consultorio médico repitiendo lo que dice Dios de nuestra salud y de nuestra vida, salimos repitiendo (ahora con carácter de pertenencia) el medico me dijo que “TENGO” tal cosa.

Una vez que usted se ha apropiado de una enfermedad, ahora usted es portador de ella, pero si no lo hace así, tendrá todas las oportunidades de anularla, por lo menos en su mente no existirá tal cosa, su lengua no hablará de tal cosa y el fruto que usted comerá en su vida no será tal cosa, sino muy al contrario, será salud, bienestar, vida y paz.

Una buena forma de encarar un diagnostico medico adverso, podría ser: “El medico me ha diagnosticado xxx cosa, pero sé que soy sano en Cristo y por sus llagas, luego no me preocupo por nada por que hay verdad en la palabra de Dios para sus hijos, ella es autoridad a la que yo me acojo.

Esto va a darle un mensaje violento a la enfermedad y su cuerpo estará sujetándose a lo que dice su lengua, ¿sabe por qué? Porque eso que usted ha hablado, pasa primero por su cabeza, llena su pensamiento y produce hechos en su vida.
Usted es libre de creer lo que le digo o no, pero por lo menos corra el riesgo de aventurarse a empezar a hablar bien de sus cosas y a manera de experimento empiece a notar la diferencia.

La próxima semana seguiré profundizando en este tema, espero que me acompañe. No se arrepentirá.

Soy el Pastor Pedro H. Gonzalez de la Iglesia Embajada del Reino,
3600 S Clarkson St Englewood Co 80113
Horarios de servicio Domingos 12:30 pm
Le esperamos.

Deja un comentario / Leave a Reply

© 2016 La Prensa de Colorado. All Rights Reserved.

%d bloggers like this: