La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que, según los republicanos, impedirá que los estados sean penalizados por el humo derivado de las quemas controladas; por su parte, los demócratas argumentan que la medida socavará las protecciones de salud pública establecidas en la Ley de Aire Limpio.
La Ley de Mejora de la Gestión de Incendios y Excepciones a Eventos (FIRE, por sus siglas en inglés), impulsada por el representante estadounidense Gabe Evans, fue aprobada por 220 votos a favor y 198 en contra, con el apoyo de 8 demócratas y el voto en contra de un republicano. La delegación de Colorado se dividió según las líneas partidistas respecto a este proyecto de ley, el cual fue copatrocinado por el representante demócrata Adam Gray, de California. Todos los republicanos de Colorado votaron a favor de la medida, mientras que los demócratas votaron en contra.
El proyecto de ley modificaría la definición de “eventos excepcionales” contemplada en la Ley de Aire Limpio para dar cabida a las acciones emprendidas con el fin de mitigar el riesgo de incendios forestales, tales como las quemas controladas. Asimismo, permitiría que aquellos eventos provocados por la actividad humana —siempre que estos imiten la naturaleza de un evento natural— sean catalogados como eventos excepcionales.
“Este proyecto de ley de sentido común garantiza que estados como Colorado no sean sancionados por el humo y las emisiones que escapan a su control, al tiempo que mantiene vigentes sólidas protecciones ambientales e incentiva la adopción de buenas prácticas de gestión forestal para prevenir los incendios forestales”, declaró Evans ante el pleno de la Cámara durante el debate.
Evans señaló que la región del Front Range ha enfrentado dificultades para cumplir con los niveles de calidad del aire en materia de ozono establecidos por la Ley de Aire Limpio, y que los datos disponibles indican que el 70 % de las emisiones provienen de fuentes situadas fuera del estado.
Asimismo, Evans destacó que un grupo bipartidista de gobernadores —entre los que se incluye el gobernador de Colorado, Jared Polis— envió una carta al entonces presidente Biden en abril de 2023, solicitando una mayor flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos vigentes de la Ley de Aire Limpio, particularmente en lo referente al humo generado por los incendios forestales.
“La propuesta amplía la definición de ‘eventos excepcionales’ que los estados pueden invocar para demostrar su cumplimiento de las normas de calidad del aire, incluyendo ahora fenómenos meteorológicos recurrentes tales como las sequías y las olas de calor”, afirmó el representante Paul Tonko, miembro de mayor rango del Subcomité de Medio Ambiente de la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara. “En términos sencillos, la Ley FIRE otorgaría a los agentes contaminantes una especie de ‘pase libre’ frente a la Ley de Aire Limpio, al permitir que los estados utilicen un día caluroso como pretexto para ignorar los perjuicios que se infligen a la salud de los ciudadanos estadounidenses”.
La redacción revisada definiría dicho supuesto como un evento “causado por una actividad humana cuyo propósito sea imitar la ocurrencia —o la recurrencia— de un evento de naturaleza natural”. «Amplía la definición de eventos excepcionales que los estados pueden invocar al demostrar el cumplimiento de las normas de calidad del aire, para incluir fenómenos meteorológicos recurrentes como las sequías y las olas de calor», afirmó el representante Frank Pallone, de Nueva Jersey.
Evans sostuvo que el proyecto de ley está «diseñado de manera precisa para mantener sólidas protecciones ambientales».
El republicano que dirigió el debate sobre el proyecto de ley en el pleno el martes —el representante Gary Palmer, de Alabama, presidente del Subcomité de Medio Ambiente de la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes— comentó con ironía en un momento dado: «Parece como si estuviéramos debatiendo dos proyectos de ley diferentes».
Cabe recalcar que el Congresista Gabe Evans ha destacado el respaldo recibido por parte de diversas organizaciones de partes interesadas, entre ellas la Asociación de Pavimentos Asfálticos de Colorado, la Asociación de Gobernadores del Oeste, la Asociación del Petróleo de Colorado, la Asociación de Constructores de Viviendas de Colorado, la Asociación de Comercializadores de Petróleo de Colorado y Wyoming, la Asociación de Concreto Premezclado de Colorado, Tri-State Generation y la Asociación de Petróleo y Gas de Colorado.
Ademas actualmente no existe ninguna medida legislativa homóloga en el Senado, por lo que el futuro del proyecto de ley en dicha cámara resulta incierto.




